Granada 29 de Agosto de 2013

imagen

EL CALLEJÓN DE LAS PICHAS CAIDAS

No pude aguantarme la risa el otro día mientras estábamos, mano sobre mano y sin nada mejor que hacer, cómodamente sentados los tres o cuatro habituales de siempre en rústicos taburetes y banquetas (hechos a ratos perdidos por Ángel) aquí, en la playa, en el “callejón de los marineros” (como lo han bautizado, con coña retranquera, el resto de los vecinos). Constituye nuestro rincón de tertulia cotidiana, es nuestro refugio habitual.

Se trata de un corto y destartalado callejón ocupado en su casi totalidad por nuestras cocheras que albergaban, en lugar de coches, a nuestras embarcaciones.

Este callejón despertaba el interés y cierta envidia entre los vecinos pues desplegaba una actividad frenética y deportiva en los meses de verano digna de encomio.

Muy de mañana se aparejaban, casi a diario, los botes, los motores, las velas o los aparejos de pesca (según disponibilidades y gustos de cada cual), para irse a la mar. Luego tocaba el varado, remolque, lavado y  hangaraje. Cuando había pesquera suficiente se hacía en la misma calle una barbacoa de besugos y jureles que temblaba el orden, mientras que los que no pescábamos ese día, poníamos la orza con la sangría.

Después del siestorro reglamentario, y a la fresquita del callejón, nos volvíamos a sentar otra vez todos para comentar las incidencias de la jornada y preparar el plan del día siguiente o arreglar alguna avería.

Eran dignas de ver aquellas barquitas –cada una con sus características propias y con la treintena larga de años a cuestas-, reluciendo como el primer día. Sus nombres, ya  mágicos y para el recuerdo: Calaissa, Graciela, Laly, Gallo, Boliche, Marengo…

Pasaron los años… Muy rápidos, mecagun en diela, demasiado rápidos…

Sólo subsiste hoy, pero sin navegar, el “Graciela”, magnífico velero  de la serie antigua 470 que, menos vela, ha hecho de todo en este mar tropical y soportado toda clase de inventos de su creativo dueño.

Ante mi inesperado ataque de risa, me preguntan los colegas por la causa.

-Perdonad que me ría de este modo –les digo- pero es que me estoy acordando de un artículo del periodista y escritor Andrés Cárdenas. -Sí, ese que escribió el libro “Dejaos de pollas, vayamos a pollas”. En dicho artículo, de hace un par de años, decía conocer un pueblo, aquí en la costa granadina (no diremos cual, vayamos a pollas), en el que existe una calle corta y estrecha que llaman 'El Callejón de las Pichas Caídas' porque allí se reúnen todos los días varios jubilados sin nada mejor que hacer, mano sobre mano en sus bastones, que hablar de lo que acontece en este equivocado mundo.

Un azocado abrazo.

escudo

firma


 

  Deja tu comentario

*

*


*

cod

*


* Obligatorio

Política de Privacidad

El E-Mail es un campo oculto y solo se indica para dar respuesta al interesado caso de que la solicite.

viejo

La Murga (Historia)

viejo cojo


¡He colegas!........
¡Esperadme........!


LOS RECLAMOS DEL COJO PICÓN

¡Eh colegas, oidme!
Ao divino Consistorio
da Trinidad suprema,
Pai, Fillo e Espírito Santo,
tres persoas e unha esencia,
pídolle humilde e postrado
déame graza con que poida
pedirvos con donaire a miño óvolo.
¡Non vos escapéis, non huyais!
Pagade ao Peregrino Saltarín
o diezmo que lle é debido:
Mándavolo e pídevolo
o Santo Patrón o seu valedor.
Se asi o facedes teredes boa viaxe,
se nó, as meigas comeranvos os sesos
e vostro negro corazón.

O Coxo Picón



Ultima hora Murguera
acordeon
EL GATO EN LA TALEGA
Y esto es lo que pasó

TENEMOS GOBIERNO

reinas

30/10/2016

Por fin, después de diez meses interminables de odiosa prensa y televisión, por fin tenemos gobierno, otra cosa es que este gobierno gobierne según fuese de desear, los partidos políticos españoles no están por la labor y a decir verdad, todo lo que no sea tener mayoría no es válido para esta cámara, esperemos equivocarnos y por lo menos nos dure dos años.

El Grajo Tachao

 

perro blog